
Sí, señores: la perspectiva tobogán. Ese saber, esa certeza de que todo baja... y sin hacer exlusiva alusión a disfunsiones erectiles (aunque podrían tranquilamente incluirse, eso tambien es un bajón)
En ocasiones, el fin de las cosas se nos presenta con una espontaneidad tan cruda y despiadada que nos estremece. Es más, creo que, de existir un abogado que tramite acciones a la Vida misma por insensibilidad, habría un serio incremento laboral en cuanto a prácticas legales (muchos juicio-adictos accederían).
Mientras que algunos viven colgados de ilusiones, de liana en liana, otros analizan en profundidad la resistencia de los tallos y otros, directamente, trepan solos.
"Vivir de ilusiones" ... por un momento la ternura que evoca me seduce. Pero no!, mi sargento interno rápidamente me cachetea y sustituye ternura por ingenuidad. No se cómo ni por qué, la adhesión es inevitable.
En otros términos: afuera las caretas che, ¿ a quién le gusta que le pinchen todos los globos? Si de chiquita ya padecía los inesperados finales tristes de mis series favoritas y sufría si veía "Hora salvaje" en Discovery antes del almuerzo... ( gestando mi vegetarianismo actual)
Aquellos que son arquitectos de sus propios escudos deben entenderme bien.
A ustedes, y a mí: Que la edificación no nos obstruya, presenciemos el tiroteo, y si nos dan... quién sabe..., podemos manipular la estupidez y marcar una tendencia: heridas de disparos en la piel. Very irrèsistible, no?

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